Si querés mi vida te la puedo regalar,
es tan maravilloso lo que sos.
No quisiera que cambies,
no hace falta para mí,
nada está mal en vos.
Algo demasiado grande
está creciendo en mi pecho.
Vos sabés que había algo roto
y por eso entraste aquí...
Y ahora que aprendía a callarme mi amor
me pedís que hable otra vez,
pero yo quiero escucharte a vos,
lo que decís me hace bien.